Ayer Maria Belén Tassi presentó su poemario De Amor y Desamor en la Feria del Libro de Bs. As.

07.05.2026 09:51
La escritora y poeta platense Maria Belén Tassi presentó ayer su poemario De Amor y Desamor, en el Stand de la Editorial Servicop, en la Feria del Libro de la Ciudad de Buenos Aires, en la rural.
  La autora, que vive en City Bell, se mostró muy feliz por la presentación y la firma de ejemplares.
   En esta nueva obra, Tassi "recorre el amor en sus múltiples formas: el que comienza, el que no alcanza, el que duele, el que sostiene y el que transforma".
  A lo largo de estos poemas, la autora "explora el deseo, la espera, la pérdida y la conciencia, no desde la idealización, sino desde una mirada íntima y honesta sobre lo que implica amar sin traicionarse".
  "Lejos de las certezas fáciles, este libro propone una reflexión sensible sobre los vínculos, el tiempo y la elección, y se detiene especialmente en aquellos amores que dan raíz: la maternidad, la filiación y el cuidado silencioso"
  De amor y desamor 'no ofrece respuestas, pero acompaña. No enseña a amar: invita a habitar".
  Cabe destacar que la escritora, el año pasado presentó en la Feria del Libro su novela De Cadete a Canadá, una biografía ficcionada de su padre, Raúl Tassi, quien de comenzar de muy abajo se convirtió en uno de los referentes más importantes de la salud privada de La Plata. Este libro ya agotó su primera edición y va por la segunda. Además, fue premiado en Italia y la autora recibió el Premio Galena en La Plata.
  Con relación a María Belén Tassi
(La Plata, 17 de marzo de 1988) es madre, empresaria y escritora.
  Autora de De cadete a Canadá (2024), ha construido su camino entre el trabajo, la maternidad y decisiones que la llevaron a reinventarse más de una vez.
  Su recorrido profesional se desarrolla en el ámbito de la salud y la comunicación, y su obra ha sido reconocida a nivel internacional, obteniendo premios en Italia por su novela y el Premio Galena.
  Su escritura nace de ese cruce: donde la experiencia se vuelve palabra y lo cotidiano adquiere otra profundidad.
  Escribe para comprender lo vivido y, en ese gesto, transformarlo.