La vigencia del poeta Almafuerte a 102 años de su fallecimiento

20.03.2019 09:59

 

 Por Hugo Mársico

Vicepresidente Círculo Periodistas Pcia Bs As

    Recientemente se cumplieron 102 años del fallecimiento del poeta Pedro Bonifacio Palacios Almafuerte –San Justo 13 de mayo de 1854/ La Plata 28 de febrero de 1917- un ícono de la cultura popular cuya obra es de absoluta vigencia, que se agiganta con el paso del tiempo.

  En tal sentido, se realizó un homenaje en el mausoleo que lo recuerda del Cementerio de La Plata, organizado por el área de Cultura del Municipio con la presencia de instituciones y vecinos, en el cual realizamos una semblanza junto a una representante de la Sociedad de Escritores de la Provincia de Bueno Aires SEP.

  Palacios fue un gran poeta, docente, periodista, dirigente y vecino que adoptó a nuestra ciudad como su lugar y en donde ha quedado su huella, en particular en su antigua vivienda de avenida 66 entre 5 y 6, en la actualidad convertida en su museo.

  Un hombre del pueblo, un rebelde, un revolucionario para su tiempo, un resiliente, que defendió causas nobles y, especialmente, a los de abajo.

  Pero también fue un hombre que ha dejado un mensaje de esperanza, de optimismo, de no aflojar, de no bajar los brazos, reflejada en su trabajo literario.

  Quizás se lo recuerde más en su faceta de poeta y de maestro, pero fue un periodista afilado en sus notas en diferentes medios y, muy particularmente, en el diario El Pueblo.

  Y, en relación al periodismo, hay que destacar que trabajó en su organización institucional siendo uno de los socios fundadores del Círculo  de la Provincia de Buenos Aires el 1 de junio de 1908.

  Justamente el año pasado el Círculo de Periodistas celebró 110 años de vida y, como parte de la celebración, lo declaró a Almafuerte como presidente Honorario Pos Mortem de la entidad, por haber sido uno de sus fundadores, oportunidad que se descubrió una placa y se entregó la documentación que lo acredita al Museo Almafuerte de La Plata.

  Una nueva distinción y es notable que, a 102 años de partida, todavía le sigan llegando títulos y honores a Almafuerte.

  Un dato de su gran personalidad. En uno de sus poemas, el Misionero, dice: “y a pesar de ser bálsamo y ser puerto. De ser lumbre, ser manta y ser comida…¡A mi nadie me amó sobre la vida ni nadie me honrará después de muerto!.

  Si esto fue autoreferencial, podemos decir que Almafuerte se equivocó, porque a él en la vida quizás no lo amaron los contemporáneos poderosos, pero si lo amaron los desvalidos al que tendió su mano solidaria.

  Y que luego de muerto lo han honrado, lo honramos y lo seguiremos honrando.

  Porque es considerado uno de los cinco sabios de La Plata; sus poemas trascendieron las fronteras; hay ciudades, calles y plazas con nombre; se crearon museos, entidades y bibliotecas; también se entregan premios; y hasta se creó una banda de rock metalero: Almafuerte.

  Esta semblanza no puede finalizar sin reflejar fragmentos de dos de sus poemas más conocidos y contundente:

AVANTI!: Si te postran diez veces, te levantas otras diez, otras cien, otras quinientas: no han de ser tus caídas tan violentas ni tampoco por ley han de ser tantas.

PIU AVANTI: No te des por vencido, ni aún vencido, no te sientas esclavo, ni aún esclavo…